Héctor Huerga | BIO
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BIO

19.04.2012 Berlin/Mitte, Auguststrasse 69, KW Institute for Contemporary Art
Auf dem Bild: Hector Huerga, Occupy Activist aus Spanien
Red: Seite 3

Filólogo, activista, editor literario, novelista y gestor de contenidos en redes sociales. Mi orientación profesional iba encaminada hacia la docencia, la crítica literaria y textual, el asesoramiento lingüístico, la corrección literaria y de texto, el trabajo en editoriales, las traducciones, la enseñanza de español para extranjeros y los trabajos de investigación científica, de todas estas fuentes he bebido. Mi activismo se inició cuando con 11 años me hice amigo del chico al que todos le hacían bullying en clase. Antes de escribir me puse a editar, y por mis manos han pasado todo tipo de textos y autores. Mis novelas son el poso de mi memoria, pero apuntan hacia el futuro, donde siempre he querido estar. Desde la década de 2010 me he sumergido en las nuevas tecnologías, por aquello del arte del micro-relato, pero también por el desbordamiento y la desnudez intelectual. En este campo mi labor ha sido la de gestor de contenidos.

Mis primeros trabajos de edición remontan a mi época de estudiante. En este contexto, participé en innumerables ediciones de revistas y antologías literarias que buscaban archivar mis primeros gustos literarios.

 

En mi etapa mexicana, fundé junto al Instituto de Comunicación y Cultura de Oaxaca el concurso de relatos breves Mano de Obra. Fueron dos años de selección editorial donde publicábamos un libro de relatos breves con los 15 finalistas.

 

De esta experiencia me llegó la invitación a formar parte del Diplomado de Novela en el Centro de las Artes de San Agustín Etla, Oaxaca, y de este diplomado me invitaron a trabajar en la editorial Almadía, de reciente creación.

 

Fui editor en la publicación de narrativa, ensayo y poesía contemporánea en la Editorial Almadía, México, donde por lo general me dedicaba a la corrección ortotipográfica de la colección de narrativa, entre ellos: Revólver de ojos amarillos (2006), de JM Servín; La jornada de la mona y el paciente (2006), de Mario Bellatín; La ministra (2007), de F. Rebolledo; Relato de un suicida (2006), de F. Lobo; Bajo un sol herido (2007), de L. Da Jandra. Edición y prólogos en Cartografía de la literatura oaxaqueña actual (2007), Mano de Obra-Relatos Breves (2005) y Señor Juárez (2007). En este periodo también formé parte del I Encuentro de Escritores de Oaxaca, la feria del libro de Guadalajara y otras presentaciones de autores mexicanos.

 

Tras mi paso por México llegó mi etapa suiza. En Ginebra fui asesor literario en la Librería Albatros de Ginebra, Suiza. Elaboré la edición de la nueva colección bilingüe Extramares de Ediciones Albatros, auspiciada por el Departament des Affaires Culturelles de Ginebra. En narrativa: Le chant du rossignol/Canto del Ruiseñor (2008), de Nilo Tomaylla; en poesía: Visites de l’autre côté/Visitas del otro lado (2008), de Américo Ferrari. Por otro lado, en este periodo de tiempo realicé entrevistas y/o presentaciones con escritores como Sergio Ramirez, Fernando Iwasaki o Santiago Roncagliolo.

 

A mi regreso a España trabajo como editor adjunto en el Centro Atlántico de Arte Moderno CAAM (2009) Las Palmas, España. Mi labor comprendía la digitalización y difusión nacional e internacional de la revista Atlántica y las publicaciones del CAAM. Donde se incluía el diseño y corrección de estilos en publicaciones, catálogos de arte y notas de prensa. Así como la planeación editorial conjunta con el Departamento de Publicaciones del CAAM. En este periodo de tiempo participo de la Feria de la Edición de Canarias, el Salón Internacional del Libro Africano, y otras presentaciones de la Revista Atlántica en el Instituto Cervantes.

 

Mi trabajo sufrió las consecuencias de la implementación de las medidas de austeridad en España. De una institución pública tuve que pasar a la figura de autónomo.

 

Es así como me encargan la edición del libro: Salvar Veneguera. El poder en movimiento (2010), de Miguel Ángel Robaina, José de León y Juan Manuel Brito. Una obra que documenta el proceso de la movilización social que hizo posible una Iniciativa de Ley Popular, con más de 55.000 firmas, y posibilitó que se protegiera la zona natural de Veneguera, al Sur de Gran Canaria. También trabajo en la edición de diferentes libros, desde homenajes a autores, a reediciones.

 

Con la idea de acabar mi segunda novela en un ambiente propicio para ello, me traslado a Marruecos a finales de 2010. Allí me llevo bajo el brazo el libro inédito: El Signo Insular, de Ángel Sánchez Rivero, del cual realizo la corrección ortotipográfica del primero de los cuatro volúmenes.

Mi primer texto publicado se llamó De joven a joven, una declaración de intenciones, un reto. Envié una pequeña carta al director del diario El País en el año 1995, cuando me encontraba experimentando el riesgo.

 

Le sigue un tránsito de experimentación en diferentes formatos narrativos, escribí guión para teatro, entrevistas, artículos, reseñas… hasta que llegué al relato breve.  Fundé con la ayuda del ICC de Oaxaca, México, un concurso de relatos breves llamado Mano de Obra durante el 2005 y 2006.

 

De ese periodo surgen los relatos Hijos putativos y Disculpe ¿sexto sentido?, ambos publicados en la revista Al Harafish, España; Arquitexturas urbanasDe ámbulos concéntricos, publicados en la revista digital Narrativas; el ensayo El músico extraviado, publicado en la revista El Almadiero, México; y las crónicas Jornadas de París, publicado por el 15M Barcelona.

 

Tras la invitación a formar parte del Diplomado de Novela en el Centro de las Artes de San Agustín Etla, me incliné por la narrativa de largo recorrido.

 

Inicié mi primera novela en el año 2008, dos años después, Radio Puente (2010) fue publicada por la editorial Baile del Sol, España. Un capítulo de esta novela ha sido traducido al alemán en el ensayo Zwischen Wogen und Wellen (2011), por la editorial Konkursbuch, Alemania, un trabajo de recopilación llevado a cabo por la lingüista Gerta Neuroth.

 

En los años sucesivos he continuado escribiendo novela. En primavera de 2018 publicaré mi segunda novela, Azar (2018), en la editorial Caligrama, España, filial de Penguin Random House.

 

A día de hoy estoy terminando la novela Ni ayer ni mañana, en cuanto la acabe tendrá un título y editorial definitivos.

 

Y en mente quedan otros proyectos de novela que se irán actualizando en esta página a medida que se vayan cristalizando.

Desde aquella alianza que tejí con mis compañeros de clase por el acoso escolar que estaban sufriendo, desde ese mismo instante, cuando tenía 11 años, descubrí que compartía con otras personas un sentido de la justicia diferenciador.

 

Con el paso de los años también supe que dedicar un tiempo de mi vida a trabajar en mejorar mi entorno social se llamada activismo. Y de ahí viene mi dedicación al activismo, en ocasiones, orientado a complementar mi experiencia en otros campos con la posibilidad de mejorar mi entorno social. A veces ha funcionado, otras no.

 

En mi etapa mexicana, formé parte de la Marcha Zapatista ayudando en lo que podía mientras visitaron la ciudad de Oaxaca. También apoyé a La Otra Campaña organizada por los zapatistas por tratarse de una experimentación política en la que el programa se iba confeccionando a medida que los zapatistas iban recopilando las demandas de las organizaciones sociales, una suerte de campaña electoral a la inversa de lo que estamos acostumbrados. Mientras trabaja como editor en Almadía me tocó vivir la revuelta de Oaxaca, probablemente sea la única ocasión en la que, por un periodo tan largo, haya convivido en una ciudad gobernada por la sociedad civil.

 

A mi regreso a España, el activismo me persiguió. Durante el periodo de finalización de mi segunda novela, Azar,  me encontraba en Essaouira, Marruecos. Era febrero de 2011 y a mis manos llegaron unos flyers para que asistiera a la primera movilización en Marruecos en solidaridad con la primavera árabe que se había iniciado en Túnez un par de meses antes. En el mes de abril regresé a Barcelona, mientras ultimaba la presentación de mi primera novela, Radio Puente, se inició un desborde popular en la plaza Catalunya, a escasos minutos de mi casa. La primera noche que fui, era un 18 de mayo, vi una plaza repleta de gente enumerando a través de un altavoz una serie de consignas. Entre esas consignas se proponía organizar la plaza en comisiones o grupos de trabajo e iniciar lo que más adelante se conocería como el 15M.

 

Inicié junto a otras cinco personas lo que sería el grupo de trabajo internacional. El devenir de esta experiencia la explico extensamente en esta entrevista. Grosso modo, mi activismo en aquel momento me ayudó a entender el momento social que se vivía entonces en España, ejercí la facilitación y organización de un colectivo, también contribuyó a que aprendiera un sinfín de herramientas digitales, su poder emancipador, su uso en campañas, y transmitir todo este conocimiento a otras movilizaciones.

 

En el apartado de talleres sobre activismo destacaría los realizados a través del colectivo PeopleWitness, que me llevaron a Polonia, Argelia, Alemania o Rumanía entre los años 2012 y 2015. Más recientes son los talleres sobre el uso de las redes sociales, campañas y estrategias en Francia, en concreto París y Lyon, organizado por Alternatiba. Y otro taller sobre la politización de las redes en Francia al colectivo ESC Atelier en Roma, Italia. A título personal, participé en eventos internacionales sobre artivismo, y aquí volvemos al origen de mi dedicación al activismo: complementar mi experiencia con la justicia social, como fue la 7 Bienal de Berlín, donde escribo este ensayo sobre la experiencia. El Festival Truth is Concrete de Graz, Austria, un marathon camp sobre estrategias artísticas sobre política, y estrategias políticas en el arte, donde participo en dos eventos. En cuanto a conferencias, realicé una gira por Polonia a través de TimeToTalk. Fui invitado al Encuentro con la Juventud Mediterránea en Tipaza, Argelia y al Encuentro Internacional sobre Estrategias Globales entre movimientos sociales, en Bangkok, Tailandia. En el 2016 formé parte de la plataforma de trabajo permanente: Co-creando la ciudad, el derecho a la ciudad aprendizaje, en el 5th United Cities and Local Governments (UCLG) World Congress, en Bogotá, Colombia; y no me olvido del Encuentro de organizaciones sociales del Este de Europa, organizado por Krytyka Polityczna, donde acudo cada año.

 

A nivel estatal, la recomposición de las movilizaciones llevó a un periodo de investigación empírica. Es en este periodo donde participo en un taller llamado Radical Community Manager sobre redes, hacktivismo y tecnopolítica, en Barcelona, organizado por Xnet. En este taller presento los orígenes del proyecto PeopleWitness. Al año siguiente me invitaron en Madrid al International Workshop New Media, Digital Tools and Democracy, como ponente en el MediaLab Prado y meses después participo en el taller Tecnopolítica de Europa: incorporando la red para inventar Europa, organizado por la Fundación de los Comunes, también en Madrid. En abril de 2016 formo parte del Active Democracy Workshop en Barcelona, organizado por NEON,  y en diciembre del mismo año participo en el Cóctell: narrativas de la participación, conformado por siete mesas de trabajo para incentivar la creación colectiva y las narrativas de código abierto, organizado en Madrid por el MediaLab Prado. Y para terminar esta lista de talleres estatales, vale mencionar mi participación en el taller Guerrilla de la comunicació a les xarxes socials, organizado por La Comuna-Escola del Comú bajo el nombre de Municilab, que es el espacio de reflexión y empoderamiento de Barcelona en Comú.

Lo que en inglés viene a denominarse como Social Media Manager, en ocasiones, Content Manager. Algunas personas seguro que lo verán como una deriva natural de la experiencia entre la edición, la escritura y las nuevas tecnologías, y están en lo cierto.

 

Mi primera incursión en la gestión de contenidos digitales fue en el Museo de Etnografía de Ginebra MEG. Trabajé durante un par de meses en la catalogación de fondos bibliográficos donados al museo. La tarea era registrar los ejemplares en el registro interno del museo, de ahí pasarían al sistema RERO.

 

Otro de los contenidos digitales que estuve administrando en esa época era mi blogspot personal. Ahí publicaba mis textos pasados y presentes, poesía visual, entrevistas, fotos… etc.

 

En mi desempeño como editor adjunto del Centro Atlántico de Arte Moderno, una de mis labores consistía en la digitalización de las publicaciones del CAAM, normalmente catálogos, ensayos, retrospectivas… de arte moderno.  Antes de convertir los archivos digitales era necesario hacer una evaluación y para la posterior edición de los contenidos pensando en el formato de lectura y visualización online.

 

Siguiendo con la cronología en gestión de contenidos digitales, cabe mencionar que el inicio del 15M en España significó para mi el conocimiento de muchas herramientas digitales. En ese periodo teníamos todo tipo de herramientas digitales para la comunicación, archivo, participación y deliberación. Es así que de reuniones físicas pasamos a reuniones virtuales y trabajo casi completamente online. Nuestra idea de traducir lo que sucedía aquí para que se conociera en el exterior a través de las redes sociales está bastante más logrado ahora que cuando comenzamos. Nos sosteníamos con la publicación de posts, una newsletter quincenal y los feeds de nuestras cuentas en las redes sociales. En los últimos años han surgido medios e identidades alternativas que están realizando una labor muy destacable. De esta manera, el empuje inicial con el que surgió @15MBcn_int se ha visto gratamente cumplido. Lo que convirtió a nuestro contenido digital en una referencia. Otra de las referencias en cuanto a contenido en redes sociales fue el impacto del proyecto PeopleWitness, donde iniciamos el uso del streaming ciudadano distribuido a través de una plataforma ya desaparecida, Bambuser. En ocasiones los grandes medios de comunicación se valieron de nuestros streamings para informar lo que sucedía en las calles. De ahí surgieron otros proyectos similares en Turquía y Brasil.

 

En los años sucesivos formo parte de diferentes proyectos en redes. En esencia, estos trabajos buscaban visualizar diferentes problemáticas sociales a través de estrategias comunicativas. Entre las campañas que participé destaco a The Troika Party. Antes de las elecciones europeas de 2014, un grupo de personas decidimos formar un partido político fake que pusiera de relieve lo ridículo de las promesas electorales. El campo de trabajo se extendió por las redes en diferentes idiomas, teniendo un impacto bastante aceptable tomando en cuenta que el humor y la ironía siguen siendo muy locales.

 

De estas experiencias surgen varios talleres internacionales. El contenido que se vuelca en Internet es universal, y mi experiencia como gestor de contenidos en redes sociales me llevó a transmitir este conocimiento a diferentes países. Entre estos talleres destacaría el que diseñé para la organización polaca Krytyka Politiczna: talleres de creación de masa crítica a través de las redes sociales en 9 ciudades polacas, durante un año y medio. También merece la pena destacar el taller de redes en Argelia, donde la franja generacional entre jóvenes ávidos por aprender sobre el uso de nuevas tecnologías y la generación de militantes históricos algo desinteresada era muy evidente. En el camino quedan otros talleres similares en Rumanía con el movimiento Rosia Montana, en Italia con ESC Atelier, en Francia con NuitDebout o en Alemania durante la 7 Bienal de Berlín, por poner algunos ejemplos.

 

A finales de 2016 entro a trabajar como Social Media Manager en la empresa ThoughtWorks España, dedicada al diseño, creación y distribución de software. Mi labor fundamental era facilitar el posicionamiento social de la empresa en Barcelona. Entre las estrategias implementadas estaba la creación de una línea editorial en las redes sociales, el desarrollo personal de la plantilla, y la participación local en los eventos de la empresa. La mayor parte de estas labores fueron creadas a través de la gestión de contenidos en las redes sociales. Tal vez el momento más álgido fuera la presentación de ThoughtWorks en el antiguo teatro de Poble Nou, seguido in situ por casi mil personas convocadas por las redes sociales, y casi 6500 en el streaming.